Casi todo cálculo de una instalación empieza por pasar de potencia a intensidad. La fórmula cambia según el sistema, y confundirlas es un error muy común.
Monofásico
Una fase y neutro, a 230 V en España. Es lo habitual en viviendas.
P = U · I · cos φ
I = P / (U · cos φ)
Ejemplo. Un circuito de 3.450 W a 230 V con cos φ = 1 (cargas resistivas) consume:
I = 3450 / (230 · 1) = 15 A
Trifásico
Tres fases a 400 V entre ellas. Es lo habitual en industria, locales y motores.
P = √3 · U · I · cos φ
I = P / (√3 · U · cos φ)
Ejemplo. Un motor trifásico que absorbe 7.500 W a 400 V con cos φ = 0,85:
I = 7500 / (1,732 · 400 · 0,85) = 12,7 A
Por qué la trifásica es más eficiente
Para la misma potencia, una línea trifásica necesita menos intensidad y, por tanto, menos sección de cable. Con 6.000 W y cos φ = 1:
| Sistema | Tensión | Intensidad |
|---|---|---|
| Monofásico | 230 V | 26,1 A |
| Trifásico | 400 V | 8,7 A |
Tres potencias, no una
- Potencia activa (P, en W): la que se convierte en trabajo útil o calor.
- Potencia aparente (S, en VA): la que realmente circula por el conductor.
- Potencia reactiva (Q, en var): la que intercambian bobinas y condensadores sin producir trabajo.
Se relacionan así:
S = P / cos φ
Q = √(S² − P²)
Los conductores y las protecciones se dimensionan para la intensidad total, que depende de S, no solo de P. Por eso un cos φ bajo obliga a usar más sección.
Puedes hacer estas cuentas con la calculadora de sección de cable. Para el siguiente paso, comprobar la caída de tensión, mira Cómo calcular la caída de tensión.
