Las barras son el nudo de una subestación: a ellas se conectan todas las líneas, transformadores y generadores. Una falta en las barras es poco frecuente, pero muy grave: si no se despeja deprisa, se pierde toda la subestación y las corrientes de falta llegan de todas partes a la vez. Y, sin embargo, no se protegen como una línea: no hay «lado remoto» al que mirar. Se usa una protección específica: la diferencial de barras, función ANSI 87B.
El principio
Es el mismo que el de la diferencial de transformador: por la ley de Kirchhoff, la suma de las corrientes que entran y salen de las barras es cero en condiciones normales. Si no lo es, hay una falta dentro de la zona.
Cada salida lleva sus transformadores de intensidad (TI), y la zona protegida queda delimitada por ellos. La dificultad es que una falta externa (en una salida) hace circular una corriente enorme por el TI de esa salida, y si ese TI se satura y los demás no, el relé ve una corriente diferencial falsa. Esa es la causa de los disparos intempestivos de las protecciones de barras. Hay dos formas de resolverlo.
