La puesta a tierra es la parte de la instalación que menos se ve y la que más importa cuando algo falla. Si el aislamiento de un aparato se deteriora, es ella quien permite que la corriente de defecto circule hacia el terreno y que las protecciones actúen, en lugar de que la carcasa quede con tensión.
Este artículo recorre lo que establece la ITC-BT-18 del REBT: las partes de la instalación, cómo se dimensionan los conductores, cómo se estima la resistencia de un electrodo y cada cuánto hay que revisarla.
Para qué sirve
Según la ITC-BT-18, las puestas a tierra se establecen principalmente para tres cosas:
- Limitar la tensión que, con respecto a tierra, puedan presentar las masas metálicas.
- Asegurar la actuación de las protecciones.
- Eliminar o disminuir el riesgo que supone una avería en los materiales eléctricos.
La instrucción la define como la unión eléctrica directa, sin fusibles ni protección alguna, de una parte del circuito eléctrico, o de una parte conductora que no pertenece a él, con un electrodo o grupo de electrodos enterrados. Con ella se debe conseguir que, en el conjunto de instalaciones, edificios y superficie próxima del terreno, no aparezcan diferencias de potencial peligrosas, y que puedan circular a tierra las corrientes de defecto y las de descarga atmosférica.
Las partes de una instalación de puesta a tierra
- Toma de tierra (electrodo): el elemento enterrado en contacto con el terreno.
- Conductor de tierra: une el electrodo con el borne principal de tierra.
- Borne principal de tierra: a él deben unirse los conductores de tierra, los de protección, los de unión equipotencial principal y, si los hay, los de puesta a tierra funcional.
- Dispositivo de medida: sobre el conductor de tierra y en lugar accesible debe preverse un dispositivo que permita medir la resistencia de la toma de tierra. Puede estar combinado con el borne principal, debe ser desmontable únicamente con una herramienta, mecánicamente seguro y asegurar la continuidad eléctrica.
- Conductores de protección: unen las masas de la instalación con el conductor de tierra para asegurar la protección contra contactos indirectos.
- Conductor de equipotencialidad principal: une las partes metálicas ajenas a la instalación eléctrica (por ejemplo, tuberías) para que todo esté al mismo potencial.
El electrodo
La ITC-BT-18 admite electrodos formados por:
- Barras o tubos.
- Pletinas o conductores desnudos.
- Placas.
- Anillos o mallas metálicas.
- Armaduras de hormigón enterradas, con excepción de las pretensadas.
- Otras estructuras enterradas que se demuestre que son apropiadas.
Reglas importantes:
- La profundidad nunca será inferior a 0,50 m, y debe elegirse para que la pérdida de humedad del suelo, el hielo u otros efectos climáticos no aumenten la resistencia por encima del valor previsto.
- Los conductores de cobre que se usen como electrodos serán de construcción y resistencia eléctrica según la clase 2 de la norma UNE 21.022.
- Las canalizaciones metálicas de otros servicios (agua, líquidos o gases inflamables, calefacción central…) no deben utilizarse como toma de tierra, por razones de seguridad. Tampoco pueden usarse como conductores de protección.
- Los materiales y la ejecución deben evitar que la corrosión degrade la resistencia mecánica o eléctrica, y contemplar los riesgos de electrólisis sobre otras partes metálicas.
Cuánta resistencia puede tener
El electrodo debe dimensionarse para que su resistencia, en cualquier circunstancia previsible, no supere el valor especificado en cada caso. El valor es tal que cualquier masa no pueda dar lugar a tensiones de contacto superiores a:
- 24 V en un local o emplazamiento conductor.
- 50 V en los demás casos.
Si en una instalación pudieran aparecer tensiones mayores, la ITC-BT-18 exige asegurar la rápida eliminación de la falta mediante dispositivos de corte adecuados.
Como vimos en Esquemas de distribución TT, TN e IT, en un esquema TT con diferencial se debe cumplir RA · IΔn ≤ U. De ahí sale la resistencia máxima admisible:
RA ≤ U / IΔn
Con un diferencial de 30 mA y U = 50 V sale un máximo teórico de 1.667 Ω, y con U = 24 V, de 800 Ω. Son valores muy holgados: en la práctica se busca una resistencia mucho más baja, porque el terreno cambia con la estación y porque otras instrucciones imponen límites más estrictos (por ejemplo, el alumbrado exterior, ITC-BT-09).
Estimar la resistencia de un electrodo
La resistencia de un electrodo depende de sus dimensiones, su forma y la resistividad del terreno (ρ, en Ω·m), que varía de un punto a otro y con la profundidad. La ITC-BT-18 da unos valores orientativos de resistividad y, para una primera aproximación, unos valores medios:
| Tipo de terreno (valor medio) | Resistividad ρ |
|---|---|
| Terrenos cultivables y fértiles, terraplenes compactos y húmedos | 50 Ω·m |
| Terraplenes cultivables poco fértiles y otros terraplenes | 500 Ω·m |
| Suelos pedregosos desnudos, arenas secas permeables | 3.000 Ω·m |
Y para los tres electrodos más comunes, fórmulas de aproximación (tabla 5 de la ITC-BT-18):
| Electrodo | Resistencia de tierra |
|---|---|
| Placa enterrada | R = 0,8 · ρ / P (P = perímetro de la placa, en m) |
| Pica vertical | R = ρ / L (L = longitud de la pica, en m) |
| Conductor enterrado horizontalmente | R = 2 · ρ / L (L = longitud del conductor, en m) |
La instrucción advierte de que estos cálculos solo dan un valor muy aproximado; la medida real es la que cuenta. Aun así, sirven para dimensionar.
Ejemplo
Una vivienda en terreno cultivable y fértil (ρ = 50 Ω·m) con un conductor de cobre desnudo enterrado en el perímetro de 20 m:
R = 2 · 50 / 20 = 5 Ω
Con un diferencial de 30 mA, la tensión que aparecería en una masa sería, despreciando la resistencia de los conductores de protección:
U = RA · IΔn = 5 · 0,030 = 0,15 V
Muy por debajo de los 50 V. En terreno pedregoso desnudo (ρ = 3.000 Ω·m) el mismo conductor daría 2 · 3000 / 20 = 300 Ω: seguiría cumpliendo con un diferencial de 30 mA, pero con muy poco margen frente a otras exigencias, y habría que ampliar el electrodo (más longitud, más picas o placas).
Conductores de protección
La sección mínima de los conductores de protección depende de la de los conductores de fase (tabla 2 de la ITC-BT-18):
| Sección de fase S (mm²) | Sección mínima del conductor de protección Sp (mm²) |
|---|---|
| S ≤ 16 | Sp = S |
| 16 < S ≤ 35 | Sp = 16 |
| S > 35 | Sp = S / 2 |
Si el resultado no es una sección normalizada, se toma la normalizada superior más próxima. Ejemplos:
- Cable de fase de 2,5 mm² → protección de 2,5 mm².
- Cable de fase de 25 mm² → protección de 16 mm².
- Cable de fase de 50 mm² → protección de 25 mm².
- Cable de fase de 95 mm² → 47,5 mm², y se toma 50 mm².
Además:
- Los valores de la tabla solo valen si el conductor de protección es del mismo material que los de fase; si no, hay que calcular una sección de conductividad equivalente.
- Los conductores de protección que no forman parte de la canalización de alimentación serán de cobre y, como mínimo, de 2,5 mm² si tienen protección mecánica y de 4 mm² si no la tienen.
- Si el conductor de protección es común a varios circuitos, se dimensiona con la mayor sección de fase.
- Ningún aparato debe intercalarse en el conductor de protección, y las masas no se conectan en serie en un circuito de protección.
- Se identifican con el color verde-amarillo (ITC-BT-19).
Conductor de tierra enterrado
Cuando el conductor de tierra va enterrado, la ITC-BT-18 fija unas secciones mínimas según esté protegido mecánicamente y contra la corrosión. Si no está protegido contra la corrosión, el mínimo es de 25 mm² en cobre (50 mm² en hierro); si lo está pero no tiene protección mecánica, 16 mm² en cobre o en acero galvanizado; y si está protegido tanto contra la corrosión como mecánicamente, se aplica lo indicado para los conductores de protección (apartado 3.4). En ningún caso será inferior a la sección mínima exigida para los conductores de protección.
Equipotencialidad
El conductor principal de equipotencialidad debe tener una sección no inferior a la mitad de la del conductor de protección de mayor sección de la instalación, con un mínimo de 6 mm². Puede reducirse a 2,5 mm² si es de cobre.
Tomas de tierra independientes y centros de transformación
La ITC-BT-18 considera independiente una toma de tierra respecto a otra cuando una de ellas no alcanza, respecto a un punto de potencial cero, una tensión superior a 50 V cuando por la otra circula la máxima corriente de defecto a tierra prevista.
Las masas de la instalación de utilización no deben unirse a la toma de tierra de las masas de un centro de transformación, para evitar que un defecto en el centro someta a esas masas a tensiones peligrosas. Si no se hace el control de independencia, se considerarán independientes cuando se cumplan todas estas condiciones:
- No existe una canalización metálica conductora que una la zona de tierras del centro de transformación con la de los aparatos de utilización.
- La distancia entre las tomas de tierra es al menos de 15 metros para terrenos de resistividad no elevada (menos de 100 Ω·m); en terrenos muy mal conductores, la distancia se calcula con la fórmula de la instrucción.
- El centro de transformación está en un recinto aislado, o sus elementos metálicos no están unidos eléctricamente a los de los locales de utilización.
Revisión
La ITC-BT-18 es tajante con la comprobación, por la importancia que tiene para la seguridad:
- Toda toma de tierra debe comprobarse obligatoriamente por el director de obra o la empresa instaladora en el momento de dar de alta la instalación.
- Personal técnicamente competente debe comprobarla al menos una vez al año, en la época en la que el terreno esté más seco. Se mide la resistencia de tierra y se reparan con carácter urgente los defectos.
- Donde el terreno no favorezca la buena conservación de los electrodos, estos y sus conductores de enlace se pondrán al descubierto para su examen al menos una vez cada cinco años.
Errores frecuentes
- Usar tuberías de agua o gas como toma de tierra. Está expresamente prohibido por la ITC-BT-18.
- Electrodo demasiado superficial. Por debajo de 0,50 m el valor puede cambiar mucho con la sequía o el hielo.
- Sin punto de medida. Sin un dispositivo accesible, comprobar la tierra se convierte en una obra.
- Intercalar interruptores, fusibles o aparatos en el conductor de protección. No se permite.
- Unir sin comprobar la tierra del centro de transformación con la de la instalación.
- Medir una vez y olvidarse. El terreno cambia; el REBT exige revisión anual en época seca.
- Conductores de protección infradimensionados (por debajo de la tabla 2) o de color incorrecto.
Conclusión
Una buena puesta a tierra no es solo clavar una pica: es un sistema formado por electrodo, conductor de tierra, borne con punto de medida, conductores de protección y equipotencialidad, dimensionado para el terreno y revisado periódicamente.
Antes de proyectar, consulta siempre el texto vigente del reglamento y las normas de aplicación.
Fuentes
- Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión (RD 842/2002) — texto consolidado en el BOE: ITC-BT-18 (instalaciones de puesta a tierra), ITC-BT-19 (identificación de conductores), ITC-BT-24 (protección contra contactos).
- Norma UNE 21.022 (conductores de cables aislados), UNE 20.460-5-54 (puesta a tierra y conductores de protección), citadas por la ITC-BT-18.
Texto del REBT contrastado con la versión consolidada del BOE (última actualización: 3 de septiembre de 2025). Revisado el 2 de octubre de 2026. Los valores numéricos de los ejemplos son ilustrativos.
Relacionado: Esquemas de distribución TT, TN e IT · Protección diferencial
