Una sobretensión transitoria es un pico de tensión muy breve, de microsegundos, pero con valores que pueden ser de miles de voltios. Basta uno para dañar la electrónica de una vivienda. Muchos equipos que «se estropean» sin explicación han sufrido, simplemente, una de estas sobretensiones.
La ITC-BT-23 del REBT trata de cómo protegerse.
De dónde vienen
Según la ITC-BT-23, las sobretensiones transitorias se transmiten por las redes de distribución y se originan, fundamentalmente, por:
- Descargas atmosféricas.
- Conmutaciones de las redes.
- Defectos en las redes.
El nivel que puede aparecer depende del nivel isoceráunico estimado (la frecuencia de tormentas de la zona), de si la acometida es aérea o subterránea, de la proximidad del transformador de MT/BT y otros factores.
Qué no cubre. La instrucción distingue entre las sobretensiones por descarga directa del rayo (que no trata) y las debidas a descargas lejanas, conmutaciones, defectos de red y efectos inductivos o capacitivos. Tampoco contempla la protección de señales de medida, control y telecomunicación, solo las líneas de alimentación principal 230/400 V.
Las cuatro categorías
No todo equipo aguanta lo mismo. La instrucción define categorías de sobretensión, que indican la tensión soportada a impulsos que debe tener cada equipo según su lugar en la instalación:
| Categoría | Se aplica a | Ejemplos | Tensión soportada (230/400 V) |
|---|---|---|---|
| IV | Equipos conectados en el origen de la instalación o muy próximos, aguas arriba del cuadro | Contadores, aparatos de telemedida, protecciones principales contra sobreintensidades | 6 kV |
| III | Equipos y materiales de la instalación fija o con alto nivel de fiabilidad | Cuadros, embarrados, aparamenta, cables y accesorios, motores con conexión fija | 4 kV |
| II | Equipos destinados a conectarse a una instalación fija | Electrodomésticos, herramientas portátiles | 2,5 kV |
| I | Equipos muy sensibles conectados a la instalación fija | Ordenadores, electrónica muy sensible | 1,5 kV |
Los valores son para impulsos de forma 1,2/50 µs. Los equipos deben elegirse de modo que su tensión soportada a impulsos no sea inferior a la de su categoría. Los que tengan una inferior pueden usarse en situación natural si el riesgo es aceptable, o en situación controlada, si la protección contra sobretensiones es adecuada.
¿Hace falta proteger? Situación natural y controlada
La ITC-BT-23 distingue dos situaciones:
- Situación natural: se prevé un bajo riesgo de sobretensiones, por ejemplo porque la instalación está alimentada totalmente por una red subterránea. Se considera suficiente la resistencia a las sobretensiones de los equipos según la tabla, y no se requiere protección suplementaria. Una línea aérea de conductores aislados con pantalla metálica unida a tierra en sus dos extremos se considera equivalente a una subterránea.
- Situación controlada: cuando la instalación se alimenta por, o incluye, una línea aérea con conductores desnudos o aislados, se considera necesaria una protección contra sobretensiones de origen atmosférico en el origen de la instalación. También es situación controlada una natural en la que conviene proteger para mayor seguridad (continuidad de servicio, valor económico de los equipos, pérdidas irreparables…).
Además, otras instrucciones lo exigen en casos concretos. Por ejemplo, en la recarga de vehículos eléctricos la ITC-BT-52 indica que todos los circuitos deben protegerse contra sobretensiones temporales y transitorias. Y el cuadro de una vivienda (ITC-BT-17 e ITC-BT-25) incluye, si fuese necesario, una protección contra sobretensiones según la ITC-BT-23.
Cómo se conectan los descargadores
La forma de conexión depende del esquema de distribución:
| Esquema | Conexión del descargador |
|---|---|
| TT o IT | Entre cada uno de los conductores, incluyendo el neutro, y la tierra de la instalación |
| TN-S | Entre cada conductor de fase y el conductor de protección |
| TN-C | Entre cada conductor de fase y el neutro (conductor combinado) |
Se permiten otras formas de conexión siempre que se demuestre su eficacia.
Cómo elegir el protector
La regla central de la ITC-BT-23 es que el nivel de protección del dispositivo sea inferior a la tensión soportada a impulso de los equipos que se instalen. Es decir, el protector debe dejar pasar una tensión residual menor que la que aguanta el equipo.
Para conseguirlo, la instrucción recomienda una estrategia en cascada con tres niveles de protección: basta, media y fina:
- Basta: en el origen de la instalación, absorbe la mayor parte de la energía.
- Media: en el cuadro de distribución, afina la tensión residual.
- Fina: junto a los equipos más sensibles, deja una tensión residual no peligrosa.
Esa cascada logra a la vez un nivel de tensión residual no peligroso y una capacidad de derivación de energía que prolonga la vida de los propios protectores.
Las normas de producto (serie UNE-EN 61643) clasifican los protectores en tipos 1, 2 y 3, que se corresponden aproximadamente con esos tres escalones. El tipo 1 está pensado para soportar corrientes de rayo (para instalaciones muy expuestas o con protección contra el rayo), el tipo 2 es el habitual en el cuadro y el tipo 3 es el de protección fina junto al equipo.
Otras condiciones
- La protección depende también de una adecuada red de tierras y de la coordinación del aislamiento de los equipos (ITC-BT-23).
- Como buena práctica de instalación, los cables del protector deben ser lo más cortos posible: unos pocos decímetros de más suman tensión inductiva y anulan parte de la protección.
Ejemplo
Una vivienda unifamiliar aislada, alimentada por una línea aérea de conductores desnudos: la ITC-BT-23 la considera situación controlada y exige protección en el origen. Los electrodomésticos son de categoría II (2,5 kV) y los equipos electrónicos sensibles, de categoría I (1,5 kV).
- En el cuadro general: un protector contra sobretensiones cuyo nivel de protección sea inferior a 2,5 kV, conectado entre fase, neutro y tierra (esquema TT).
- Para los equipos sensibles: si el nivel de protección del primer escalón no baja de 1,5 kV, se añade una protección fina junto a ellos.
Errores frecuentes
- Pensar que el diferencial o el magnetotérmico protegen de las sobretensiones. No lo hacen: son dispositivos distintos.
- Instalar el protector sin una buena toma de tierra. Sin tierra, no hay por dónde derivar la energía.
- Cables del protector largos o con lazos. Reducen mucho la eficacia.
- Elegir un protector cuyo nivel de protección es superior a la tensión soportada del equipo que quiere cuidar.
- Un único protector para todo. En instalaciones expuestas o con equipos muy sensibles, hace falta la cascada.
- Olvidar el neutro en TT. El REBT pide conectar el descargador entre cada conductor, neutro incluido, y tierra.
Conclusión
Las sobretensiones transitorias son inevitables; lo que se puede decidir es cuánto dañan. La ITC-BT-23 da la receta: conocer la categoría de cada equipo, valorar si la instalación está en situación natural o controlada, y elegir protectores con nivel de protección inferior a la tensión soportada, en cascada si hace falta.
Antes de proyectar, consulta siempre el texto vigente del reglamento y las normas de aplicación.
Fuentes
- Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión (RD 842/2002) — texto consolidado en el BOE: ITC-BT-23 (protección contra sobretensiones), ITC-BT-17 e ITC-BT-25 (cuadro de la vivienda) e ITC-BT-52 (recarga de vehículos eléctricos).
- Serie de normas UNE-EN 61643 (dispositivos de protección contra sobretensiones transitorias).
Texto del REBT contrastado con la versión consolidada del BOE (última actualización: 3 de septiembre de 2025). Revisado el 2 de octubre de 2026. La correspondencia entre cascada y tipos 1, 2 y 3 y las pautas de instalación son criterios generales de las normas de producto, no un requisito literal del REBT.
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